24 enero 2012

Vuestros cuentos navideños

UN FIN DE SEMANA CON PAPÁ NOEL

Un año, cuatro niños llamados Pepe, Paula, Pablo y Lucía se fueron con sus padres a Laponia para visitar a Papá Noel.  Cuando llegaron a Laponia, los cuatro niños
quedaron emocionados al ver aquel bello paisaje.
Los padres de los niños, al ver tan emocionados a sus hijos, les preguntaron:
-       ¿ Queréis ver a Papá Noel?
-      Sí por favor, queremos verlo lo antes posible –respondieron los niños-
Sus padres, llevaron a los niños a que vieran a Papá Noel.  Cuando llegaron, se quedaron sorprendidos al ver a Papá Noel en persona. Los niños, de uno en uno, le dijeron a Papá Noel, lo que querían por Navidad. Después, él (Papá Noel), les enseñó la fábrica de los regalos y les presentó a los duendes. Los niños se quedaron boquiabiertos al saber cómo se fabricaban los regalos y cómo los duendes enrollaban los regalos en papel de regalo. Finalmente los niños y sus padres regresaron a casa, los niños estaban impacientes por acostarse para llegar a la mañana siguiente para ver los regalos que les habría traído Papá Noel. Los niños se levantaron corriendo hacia el árbol de Navidad. Vieron los regalos, y, al lado una carta, que decía:

Queridos niños:
Me ha gustado mucho haberos conocido y que sepáis que os estoy vigilando.
                                                                                              

      
                                                                        Fdo.  Papá Noel

Ellos se quedaron más que sorprendidos con la carta que Papá Noel les escribió.
Fue la primera carta de Papá Noel que recibieron aquellos niños.

(Lucía)

............................................................................................................................
EL NIÑO QUE NO CREÍA EN LA NAVIDAD


Erase una vez, un niño que no creía en la Navidad, porque de pequeño sus padres le mintieron. Un día fue a casa de sus abuelos y le dijo su abuela: 
-Cariño, acuéstate que si no no vienen los Reyes Magos. 
-Abuela, yo ya no creo en los Reyes Magos y aún menos en Papá Noel. 
-¿Por qué?. 
-Porque mis padres me han mentido y encima me lo dijeron cuando yo tenía 8 años. Hice el ridículo delante de mis amigos. 
-Cariño tu tienes que saber que la Navidad si que existe, lo que no existe son los Reyes Magos y todo eso. 
-Vale abuela, a partir de este día me acordaré de tus palabras.

(Ana Belén)



EL NIÑO Y PAPÁ NOEL

Erase una vez un niño que odiaba a Papa Noel porque decía que nunca le traía los regalos que el pedía, siempre le traía los regalos que el pedía, siempre le traía los regalos que él quería, pero a su primo pequeño de ocho años le trían lo que él quería.
     Él se ponía a pensar que qué había hecho mal para que no le traigan los regalos que él quiere y a su primo si.
Hasta cuando llegó Nochebuena, esperando que se haga de día para abrir los regalos y ver lo que le han traído para ver si era lo que había pedido.
      Al día siguiente cuando se despertó se fue al árbol de navidad para abrir los regalos le había traído Papa Noel. Los abrió y vio que no eran los regalos que había pedido. Se enfado mucho y se fue a su cuarto a llorar, pero se fijo en un niño que solo le había traído un muñeco y así se dio cuenta de que otros niños no tenían tanta suerte como el. Se fue a la calle y lo compartió con el niño.

(Nacho)

.........................................................................................
EL ARBOLITO DE NAVIDAD

Érase una vez un arbolito que cada Navidad estaba triste .Por fin llegó la época donde todos eran buenos, generosos … la Navidad. Estaba triste por que había una familia que nunca lo sacaba  del desván donde él vivía y siempre ponían a uno más bonito que él.
Pero un día una niña subió al desván con su amiga a coger unos libro muy antiguos y lo vio ahí tirado, como ella no tenia dinero para comprarse uno le pidió a su amiga que se lo prestara y la niña, como era muy generosa,  se lo dio porque ella ya tenía uno más bonito que él.
La niña contenta fue corriendo a su casa a contárselo a su madre. La madre estaba enferma, pues resulta  que un día que tuvo que salir por una urgencia y casi sin ropa, porque eran pobres, pues se puso mala y como en aquella época no había muchos medicamentos pues estaba en reposo a ver  si se ponía un poco mejor y cuando vino la niña con el árbol al verla feliz se curó y ella y su madre pusieron el árbol con pocos adornos pero con mucho amor.

(Almudena)



08 noviembre 2011

"Volverán las oscuras golondrinas" (Bécquer)

Gustavo Adolfo Domínguez Bastida (Sevilla, 17 de febrero de 1836  Madrid, 22 de diciembre de 1870), más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo, aunque escribió en una etapa literaria perteneciente al Realismo. Aunque mientras vivió fue moderadamente conocido, sólo comenzó a ganar verdadero prestigio cuando, tras su muerte, fueron publicadas muchas de sus obras.
Sus más conocidos trabajos son sus "Rimas y Leyendas". 

Aquí podemos escuchar  el poema "Volverán las oscuras golondrinas" , que tanto os ha gustado a algunos.

22 octubre 2011

La descripción en prosa

"Platero" (Primer capítulo de "Platero y yo"  de J.R.Jiménez)
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra... Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
— Tiene acero...
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.


La descripción en verso

 Es Mayo de 1912, y han pasado ya varios meses desde la vuelta de Antonio y Leonor a Soria, desde París, de donde han traido la enfermedad de la hemoptisis como acompañante. Han luchado con todas sus fuerzas para curar el terrible mal, alquilando una casita en el paseo del Mirón para buscar el aire puro de Soria, como antídoto fundamental. Pero nada mejora la situación de la enferma, ni siquiera el mayor de los afectos que le dedica en cada minuto Antonio Machado. 

Un día pensando en esto el poeta se para a observar, seguramente en el paseo de San Saturio, un olmo centenario que está afectado por la enfermedad de la grafiosis y que acabará indudablemnete con su vida. Esto le sirve de inspiración al poeta para crear el bellísimo poema "A un olmo seco", en el que encuentra un paralelo con la lamentable situación de su mujer, Leonor Izquierdo.


A un olmo seco
.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
.
El olmo centenario en la colina...
Un musgo amarillento
le lame la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en malena de campana,
lanza de carro o yugo de carretera;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta.
.
Antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera. 



Découvre la France!

Ana Belén, gracias por buscar el himno de Francia.

14 octubre 2011

El cantar de Mio Cid

La carta

Miguel de Unamuno y Antonio Machado fueron dos seres humanos que compartieron ilusiones e ideas, pero pocos datos tendríamos de esta amistad, de esta vida compartida, si no hubiese llegado a nosotros parte de su correspondencia privada: las cartas que Antonio Machado dirigió a Don Miguel, testimonio de amistad y devoción.

Este es un fragmento de una hermosísima carta que Machado escribió  a Unamuno ,en junio de 1913,  desde Baeza,   en la que manifiesta su profunda tristeza  tras la muerte de su amada Leonor.

"La muerte de mi mujer dejó mi espíritu desgarrado. Mi mujer era una criatura angelical segada por la muerte cruelmente. Yo tenía adoración por ella; pero sobre el amor, está la piedad. Yo hubiera preferido mil veces morirme a verla morir, hubiera dado mil vidas por la suya. No creo que haya nada extraordinario en este sentimiento mío. Algo inmortal hay en nosotros que quisiera morir con lo que muere. Tal vez por esto viniera Dios al mundo. Pensando en esto, me consuelo algo. Tengo a veces esperanza. Una fe negativa es también absurda. Sin embargo, el golpe fue terrible y no creo haberme repuesto. Mientras luché a su lado contra lo irremediable me sostenía mi conciencia de sufrir mucho más que ella, pues ella, al fin, no pensó nunca en morirse y su enfermedad no era dolorosa. En fin, hoy vive en mí más que nunca y algunas veces creo firmemente que la he de recobrar. Paciencia y humildad"

 [en Antonio Machado, Epistolario, Barcelona, Octaedro, 2009, pp. 119 y 122].

Podemos escucharlo en el video-documental: Antonio Machado, de la colección "La España Auténtica", cuyo autor es  José Luis Cano.